Don Gnomo había invitado a Steve a cenar a su mansión. Quería agradecerle por el buen servicio entregado en la pizzeria, aunque principalmente, por proveerlo de las mejores armas del continente. Hace unos 5 años que Adler y Bossi eran socios. El chef personal de Don Gnomo había preparado una deliciosa lasagna 3 quesos. Se sentaron en la mesa Alexandra, Gabrielle, Máximus y Steve. Mientras disfrutaban de la comida, tocaron a la puerta. Era Neko y Shelius.
-"Me sorprende verte tan tarde por acá Neko. Al parecer trajo a su amigo."
-"Disculpa Máximus. A decir verdad, creo que necesitamos un poco de tu ayuda."
-"Buenas noches, Don Gnomo. También me disculpo. Soy Shelius Harris, detective privado."
-"No se preocupe. Me suele pasar. Aprovechen de pasar a cenar. Estoy con un amigo que de seguro conocen."
Los 6 cenaron rápidamente. Mientras estaban en la mesa, hablaron cosas cotidianas, dejando de lado la razón de la visita de los detectives. Al terminar, todos pasaron a la sala de estar.
-"Disculpe, Don Gnomo. Preferiría que esto quedara entre nosotros cuatro."
-"Disculpeme usted a mi, detective Casuy, pero mi esposa sabe todo lo que yo sé. No se mueve pieza en mi organización sin que ella lo autorize primero. Y con respecto a la compañera de Steve, si él confía plenamente en ella, yo también lo haré."
-"Ok. No hay problema."
-"Supongo que estan enterados de todo lo que esta sucediendo en el mundo. Los crímenes y esa extraña infección que esta azotando Europa Occidental."
-"Por supuesto. Mis informantes me tienen al tanto de todo. Sinceramente me tiene bastante sorprendido."
-"Esto empeorará exponencialmente. Hay que estar preparados."
-"Detective Casuy, ¿Tiene algún resgistro gráfico de lo que ocurrió en el SML?"
-"Veo que esta muy informada. Claro. Tengo la cinta de seguridad."
Encendieron el reproductor multimedia y reprodujeron la cinta. En Alexandra y Gabrielle la cara de espanto apareció rápidamente, mientras que Máximus y Steve mantuvieron la sobriedad.
-"Grotesco sin duda, detectives. Así que esto es lo que los hizo venir hasta mi."
-"Exacto Don Gnomo. Las muertes que estan ocurriendo alrededor del mundo no son crímenes. La pandemia y las muertes estan directamente relacionados. Esto es el inicio de una plaga que se dejara caer en el orbe."
-"¿Tales dimensiones puede alcanzar? Si es así, esto sería más brutal que la Tercera Guerra Mundial. Ya vimos como se exterminó por completo a los países del Medio Oriente y Europa Oriental. Vivimos esa masacre. Y ahora debemos enfrentar algo que ni siquiera comprendemos."
-"Probablemente."
-"¿Analizaron la sangre de las 5 bestias?"
-"Se llevó a cabo el análisis. Las 5 muestras presentaban una misma sustancia desconocida. No se le encontró símil alguno. Las muestras fueron enviadas hace 2 días a Europa. Aún no nos llegan los resultados."
-"La verdad dudo que lleguen, por como esta la situación en Europa."
-"Quizás. El estado de Europa, principalmente Francia, es crítico."
-"¿No han pensado que quizás allá esté lo que buscan?"
-"Puede ser. Pero viajar ahora a Francia no es posible. Debemos centrar nuestros esfuerzos acá en Santiago y Chile..."
La conversación fue abruptamente interrumpida. Una piedra rompió una de las ventanas. Sin dudarlo, los 6 sacaron un revólver. Fue tan sincronizado, que fue cómico. Todos apuntaban a la ventana, cuando desde el techo, con una fuerza sobrehumana, irrumpió una de las bestias. Al verla, Casuy quedó congelado: La criatura tenía puesto el uniforme de la PDI, desgastado obviamente. Pero no era cualquier miembro, era el Teniente Rodríguez. Lo reconoció por el tatuaje en su antebrazo. Antes que cualquiera pudiera reaccionar, Rodrigueza se abalanzó contra Steve. Rápidamente, este lo lanzó hacia su izquierda con una patada, y sin titubear, le metió las 6 balas del revólver entre los ojos. Todos quedaron atónitos, por tal macabra puntería.
Cuando recobraron la calma, decidieron cortarlo la cabeza a Rodriguez, y quemar los restos.
-"Esto a sobrepasado todos los límites imaginables."
-"¿Qué diablos le pasó al teniente?"
-"No sé. Estoy aún anonadado."
-"Probablemente fue atacado por una de esas bestias."
-"Tienes razón. Si es así, nuestra teoría de que la infección se traspasa sanguíneamente se reafirmaría. Pero, ¿Cómo mierda los cadáveres vuelven a la vida, y sin ningún rasguño? No logro apreciar la lógica. Siempre creí que la muerte era el único enemigo invencible."
-"Quizás el compuesto hallado en la sangre de las primeras víctimas tenga la respuesta."
-"Sea lo que sea, debemos prepararnos. Tener las armas listas y cargadas."
-"Cuenten conmigo, mi mujer y mi organización. Mis hombres estan a su disposición, detectives."
-"Mi armería los abastecerá. Que no les quepa duda. Gabrielle y yo estamos disponibles."
-"Excelente. Muchas gracias. Necesitaremos toda la ayuda posible. Ahora debemos irnos. Estamos en contacto. Adiós."
-"Adiós, Don Gnomo. Creo que nuestra deuda está saldada."
-"Así lo creo. Bon voyage, estimados."
Casuy y Harris partieron a buscar a Paullete a la oficina de Neko. Por suerte, ella estaba a salvo. Luego cruzaron Santiago para recojer en el aeropuerto a Lorraine, la pareja de Shelius, que acababa de llegar de un viaje de negocios en Brasil. Ya reunidos los cuatro, se fueron al cuartel central de la PDI, para investigar lo ocurrido, mientras que por otro lado, Alexandra, Gabrielle, Máximus y Steve hacían los preparativos para lo que sería, si todo continuaba de la misma forma, una lucha por sobrevivir.
22 de Septiembre de 1958. Han pasado 30 años desde el asesinato de Fleming. Las "obras maestras" de Prideux ya estaban listas. Experimento en tantos animales y seres humanos, que ya no recordaba cuantos cadáveres había lanzado al río Sena. El poseer tales "armas" lo volvió una persona oscura. Pensó que teniendo tal poder en sus manos, tenía el derecho de ser alabado por los demás, y que todos le sirvieran. Gracias a un amigo piloto, consiguió transportar muestras de su "Brebaje del Nifhlheim" a la gran mayoría de los países del primer y segundo mundo, para que fueran probados en locales. Pensó que expandiendo su creación, podría saciar en primera instancia su ansia de poder. Ya había logrado controlar a las bestias que producía su brebaje. Estas no lo atacaban, y obedecían sus órdenes.
Antes de dar por finalizada el proceso de experimentación, decidió probar por última vez su brebaje. Desenterró el cadáver de una pequeña niña de 2 años. Le inyectó la sustancia, y a los siete días la niña recobró la vida. Sin embargo, no hizo efecto en ella el "Involucionador". Prideux concluyó que la niña era inmune. Le extrajo sangre. Pensó que en caso de escapársele de las manos la plaga, podría fabricar una vacuna a partir de la sangre. La guardó en una caja fuerte especial, de modo que no se coagulara. Decidió que no podía tener a la niña con él, así que la criopreservó. La criónica estaba en proceso experimental avanzado, especialmente en Inglaterra y Francia. La descongelaría en 2010, si todo marchaba según su plan, el cual nombro "El Azote de los Viajeros de la Muerte"...