IV
25 de Septiembre de 2033. Llevo 3 días de encierro. En la televisión se multiplican las noticias sobre la epidemia y sobre los crímenes. Me estoy empezando a preoucupar. Mientras desayunaba, el telófono sonó. Era mi padre. Me dijo que la enfermedad se esta expandiendo rápidamente. Pronto llegará a París. También me dijo que en España, Alemania, Italia y Dinamarca los focos infecciosos se duplicaron. No me dijo nada más sobre la enfermedad. Después me explicó que el teléfono solo recibía llamadas, y solamente del telefono en el laboratorio. Dijo que más adelante me explicaría más cosas y cortó. Tomé una ducha, el agua salía helada, aunque no me importo. Derrepente, salió una gota de color verde cristalina. Cayó justo en mi frente. Me estremecí. En un segundo ví cosas horribles. Vi como una criatura pálida, con pocos cabellos blancos en la cabeza, con garras en vez de uñas y unos ojos terroríficos, mordía con su gran mandíbula a una mujer, a los pies de la torre Eiffel. Desgarraba su pecho con unos colmillos prominentes, como los de un perro grande. Y en instantes, aparecían otros seres del mismo tipo, unos bajando por la torre, otros corriendo tras las personas que huían despavoridas. París era un desastre: incendiada, llena de muertos...
Decidí salirme de la ducha. Prendí el televisor y puse el noticiero. Me alivié cuando mostraron a París radiante como siempre. Ya es hora de dormir. Danielle Prideux. París, Francia. 22:58.
Las enfermedades producto de bacterias de duplicaron durante la II Guerra Mundial, y no había ningun medicamento efectivo. Charles Prideux, de 36 años, trabajaba arduanmente en su laboratorio, en París. El 12 de Febrero de 1945, por accidente, dejó caer sobre la placa de Petri encontrada en los escombros del laboratorio de Fleming, un compuesto mixto, cuyos ingrediente no recordaba. Al hacer contacto con la placa, las bacterias en ella comenzaron a aumentar rápidamente. Prideux botó con una pinza la placa al basurero. Cayó encima de un plátano demasiado maduro que Charles no quiso comer. Quedo perplejo, cuando vio que el plátano poco a poco empezó a regenerarse, hasta el punto de quedar con un tono verduzco. Tomó la placa con la pinza y destinó todo su tiempo a analizarla.
V
Máximus Bossi se levantó con un severo dolor de cabeza. Le pidió a su sirvienta que le trajiera 2 aspirinas. Luego de tomarlas, se puso su traje, su sombrero de copa y partió a la cocina. Allí estaba Alexandra, su mujer. Ambos eran de altura y tez similar. Llevaban casados 10 años.
-"Buenos días querida." le dijo con una amable sonrisa.
-"Buenos días Max " le respondió ella con una tierna voz.
-"Estoy con algo de dolor de cabeza Alexandra. Quería pedirte si podías encangarte hoy de mis deberes en la organización."
-"No hay problema. Siempre he encontrado entretenidos tus negocios."
-"Sin duda lo son, pero tampoco lo tomes a modo de juego."
-"Relajate. La empleada preparó omelette. Sirvete un poco, con algo de café."
Desayunaban tranquilamente, cuando llego corriendo la sirvienta.
-"Don Gnomo, alguien de la PDI desea verlo." dijo muy nerviosa.
-"Hágalo pasar a la sala de estar, voy enseguida".
Máximus besó a Alexandra en la boca y luego en la frente, y partió a la sala de estar. En ella, estaba sentado Neko, jugando con una daga que se encontraba en la mesa.
-"Un gusto verlo nuevamente, Don Gnomo." dijo Casuy con algo de ironía.
-"El placer es mío, detective Casuy. ¿A qué se debe su visita?" contestó con el mismo tono irónico Máximus.
-"Hace 3 días una familia de 4 personas fue asesinada en el Parque O'Higgins. Además, un hombre fue encontrado muerto en las faldas del cerro Santa Lucía. Los 2 crímenes comparten el mismo modus operandi. Me gustaría saber si tiene algo que decirme, estimado."
-"Pues si asume que mi organización tiene relación con los crímenes, debo decirle con tristeza que se equivoca. Estamos en, cómo se puede decir, algo inactivos. No hemos tenido problemas últimamente, asi que no hemos recurrido a métodos poco sutiles."
-"Me parece, Don Gnomo. Le creeré por ahora. No lo perderé de vista, mi estimado."
-"Vuelva cuando quiera, Casuy."
Neko dejó la mansión. Máximus le debía algunos favores a Casuy, ya que este logró exculparlo de algunos crímenes cometidos por la mafia, todo debido a que los padres de Neko y Alexandra fueron amigos en la adolescencia. Más allá de eso, no tenían otro tipo de relación. La simple presencia de Casuy incomodaba de sobremanera a Bossi.
Máximus se fue a su despacho, y le pidió a Xavier, su mano derecha, que buscara información sobre dichos crímenes. Metió la chequera al bolsillo del traje, y se fue a Inverno.
VI
La pizza de pepperoni con chorizillo estaba lista. Steve Adler, el dueño de la pizzería Inverno, como todas las mañanas, preparaba una gran pizza de pepperoni con chorizillos a Don Gnomo. Su técnica gastronómica era tan notable, que Don Gnomo elijió su pizzería como su favorita. Mientras ponía la recien preparada pizza en el platón, Don Gnomo entró al local.
-"¡Steve! ¿Come stai?" dijo Máximus.
-"¡Don Gnomo! Muy bien, y usted?" respondió Steve, moviendo su cabellos hacia atras.
-"Con un poco de dolor de cabeza, pero seguro que con tu pizza y un capuccino se me pasará."
-"No se si ayude, pero al menos le quitara el hambre." dijo riendose Steve.
En eso, Gabrielle, la vendedora de Armería Adler, llamó a Steve. Además de ser sueño de la pizzería, también era dueño de la armería oficial de Santiago. Desde 2024, el gobierno de Chile decidió tener una sola armería para los civiles, y Adler ganó la licitación. Pidió disculpas a Máximus y fue a hablar a la cocina.
-"Aló Gabrielle. ¿Todo bien en la armería?"
-"Todo bien señor Steve. Acaba de llegar el pedido Omega."
-"¿Todo lo que encargamos viene?"
-"Sí, todo. Necesito que venga a la armería."
-"Ok, voy enseguida. Cuidate mucho Gabrielle." se despidió, soltando una sonrisa que nadie vió.
-"Gracias señor Steve. Usted igual." respondió ellla, tambien soltando una sonrisa.
Volvió a la mesa donde estaba Don Gnomo y dijo: "Don Gnomo, discúlpeme, pero debo ir a la Armería. Lázaro lo antenderá.". Se despidió y partió rápidamente. Al llegar, saludó a Gabrielle con un cálido beso en le mejilla. Hizo ingresar el camión al subterráneo. Abrió la muertas y mantuvo silencio. Entonces dijo en su mente: "Lanzamisiles, lanzagranadas, Mammoth Cutter, Corner-shot, Gatling Vulcan y municiones a raudales. Esta todo. Perfecto. Sabía que mis pesadillas de joven eran una predicción. Es el momento de luchar para sobrevivir". Ordenó descargar el camión y volvio a Inverno.
Prideux había descubierto el mayor avance de la humanidad: un regenerador celular. Prácticamente, podía ser inmortal. El descubrimiento era tan trascendental, que decidió guardarlo solo para él, más que mal, era un don nadie, y nadie se daría cuenta. Sin embargo, también trató de desarrollar una vacuna efectiva contra infecciones por bacterias. Sobornó a un vagabundo con comida para probar la vacuna. Al inyectarsela, la pupilas del vagabundo se contrajeron. Todo su cuerpo empezó a temblar, y en un impulso de violencia, se lanzó contra Prideux para atacarlo, pero éste alcanzó a golpearlo con una silla. Por seguridad, le cortó el cuello. Luego llevó el cuerpo al río Sena y lo lanzó al cauce. Era 5 de Marzo de 1951.
-"¿Todo lo que encargamos viene?"
-"Sí, todo. Necesito que venga a la armería."
-"Ok, voy enseguida. Cuidate mucho Gabrielle." se despidió, soltando una sonrisa que nadie vió.
-"Gracias señor Steve. Usted igual." respondió ellla, tambien soltando una sonrisa.
Volvió a la mesa donde estaba Don Gnomo y dijo: "Don Gnomo, discúlpeme, pero debo ir a la Armería. Lázaro lo antenderá.". Se despidió y partió rápidamente. Al llegar, saludó a Gabrielle con un cálido beso en le mejilla. Hizo ingresar el camión al subterráneo. Abrió la muertas y mantuvo silencio. Entonces dijo en su mente: "Lanzamisiles, lanzagranadas, Mammoth Cutter, Corner-shot, Gatling Vulcan y municiones a raudales. Esta todo. Perfecto. Sabía que mis pesadillas de joven eran una predicción. Es el momento de luchar para sobrevivir". Ordenó descargar el camión y volvio a Inverno.
Prideux había descubierto el mayor avance de la humanidad: un regenerador celular. Prácticamente, podía ser inmortal. El descubrimiento era tan trascendental, que decidió guardarlo solo para él, más que mal, era un don nadie, y nadie se daría cuenta. Sin embargo, también trató de desarrollar una vacuna efectiva contra infecciones por bacterias. Sobornó a un vagabundo con comida para probar la vacuna. Al inyectarsela, la pupilas del vagabundo se contrajeron. Todo su cuerpo empezó a temblar, y en un impulso de violencia, se lanzó contra Prideux para atacarlo, pero éste alcanzó a golpearlo con una silla. Por seguridad, le cortó el cuello. Luego llevó el cuerpo al río Sena y lo lanzó al cauce. Era 5 de Marzo de 1951.

